Rodéate de personas que te edifiquen

Rodéate de personas que te edifiquen

Estoy seguro de que has oído más de una vez el típico refrán español que dice: “El que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”. ¡Es probable que tus padres te lo hayan dicho a menudo cuando eras adolescente! =)

Las personas con las que nos relacionamos tienen una gran influencia sobre nuestras vidas, tanto para bien como para mal. Pueden, de hecho, inspirarnos y edificarnos, o pueden convertirse en un tropiezo en nuestras vidas, en algo que nos desvíe del camino.

En la Biblia hay varios pasajes e historias que hablan de ello, pero la que más me impresiona es la del Rey Salomón. Salomón había sido declarado por Dios como el hombre más sabio de la tierra, pero en un momento de su vida empezó a tomar malas decisiones. Se casó con muchas mujeres (lo cual en aquella época era considerado una práctica habitual entre los reyes, pero que no era conforme a la voluntad de Dios), y además, varias de estas mujeres eran de pueblos extranjeros (lo cual estaba explícitamente prohibido por la Ley).

¿Cuál fue el resultado de todo ello? La Biblia dice que, “cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David” (1 Reyes 11:4).

Si las malas compañías pudieron arrastrar y hacer caer al hombre más sabio de sus tiempos, ¡cuánto más tú y yo tenemos que estar atentos a las personas que dejamos entrar en nuestra vida!

Querido/a amigo/a, busca relacionarte con personas que sean de edificación para ti. Te animo a que ores para que el Señor te revele si alguna de las personas de tu círculo está siendo una mala influencia para tu vida, y para que te dé sabiduría sobre qué tienes que hacer al respecto. El Señor te mostrará qué es lo que tienes que hacer en cada caso, para que de esta manera puedas permanecer firme, y ser una luz para esas personas.

Te llevo en mi corazón y en mis oraciones,

 

 

¡Eres un Milagro!

Firma Christian (reducida)

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